La investigación se desarrollará sobre 5.500 mujeres postmenopáusicas con elevado riesgo de padecer esta enfermedad debido a antecedentes familiares, menarquía temprana y menopausia tardía entre otros factores.
El estudio evaluará el beneficio potencial de la administración de este medicamento, un inhibidor de la aromatasa, que actúa bloqueando la conversión de andrógenos en estrógenos, hormonas estas últimas que juegan un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo del cáncer de mama.
La mitad de las mujeres que participen en esta investigación, cuyos primeros resultados se obtendrán en cinco años, serán tratadas con exemestano y la otra mitad con un placebo.
En Euskadi se detectan 1.300 nuevos casos cada año, 450 de ellos en Gipuzkoa. Se estima que un 70% de las afectadas consiguen superar esta enfermedad. |