El equipo de que va a dotarse el Instituto Oncológico será el decimoquinto en Europa y el tercero en el Estado. El Oncológico guipuzcoano se une de este modo al centenar de centros punteros de todo el mundo que ya ofrecen este tipo de tratamiento. En Europa, el pionero en introducir esta tecnología fue el Hospital de San Raffaele en Milán, en 2003, y desde entonces la implantación de la Tomoterapia se ha producido a un ritmo vertiginoso en centros oncológicos de toda Europa Occidental. La Tomoterapia estará disponible entre la cartera de servicios del nuevo Instituto, cuya construcción avanza en Miramón, a partir de su inauguración. El Oncológico dispondrá también de dos aceleradores lineales como los que dan servicio en la actualidad.
La Tomoterapia combina en un mismo equipo un sistema de obtención de imagen por Tomografía Axial Computerizada (TAC) helicoidal y un sistema de irradiación que sigue el mismo ciclo helicoidal.
El resultado es que con este sistema se consigue dirigir la radiación al tumor con una precisión y seguridad hasta ahora imposible con los aceleradores convencionales, pero además se evita la irradiación de estructuras sanas, con lo que se minimizan los efectos secundarios y en consecuencia se mejora la calidad de vida del paciente.
Además, a diferencia de lo que sucede con otras técnicas en las que cada tumor tiene que ser tratado de manera independiente, con la Tomoterapia el tratamiento se puede planificar, verificar y ejecutar para todos los tumores al mismo tiempo, reduciendo en este caso el tiempo de tratamiento entre la mitad y un tercio. Esta versatilidad permite incluso considerar la Tomoterapia como una alternativa en cuanto tratamiento de rescate en recidivas tumorales en áreas previamente irradiadas.
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