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DIAGNÓSTICO PRECOZ DEL CANCER DE CAVIDAD ORAL

El Servicio de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-facial del Instituto Oncológico, además de tratar las lesiones del área de cabeza y cuello (de las mucosas de la boca, faringe y laringe y las tumoraciones de cuello y de las glándulas salivares) intenta conseguir un aumento del diagnóstico precoz del cáncer de cavidad oral.

El aumento de la incidencia del cáncer en general, y el de vías aerodigestivas en particular, que se está registrando en los países desarrollados, es un tema preocupante. La unión de varios factores predisponentes como son el envejecimiento de la población, los hábitos tóxicos (tabaco y alcohol principalmente) y una falta de higiene y control oral de una parte de la población, son los responsables de dicho incremento. Actualmente, y si nos referimos exclusivamente a los que asientan en la cavidad oral, son entre 12 y 15 casos por cada 100.000 habitantes/año en varones y de 2 a 4 casos por cada 100.000 habitantes/año en mujeres. Las tasas de supervivencia a largo plazo de estos tumores epiteliales (que apenas llegan al 50% ) no han aumentado sustancialmente en los últimos veinte o veinticinco años, a pesar de los intensos esfuerzos en mejorar los tratamientos. Los modernos tratamientos no han conseguido mejorar la supervivencia; sin embargo, la cirugía radical y los tratamientos agresivos con quimioterapia y/o radioterapia si han aumentado la morbilidad física y psicológica. Una de las principales causas es que más del 60% de los cánceres de la cavidad oral se diagnostican cuando tienen un tamaño superior a los dos centímetros de diámetro; su pronóstico es francamente peor que el de las lesiones de menor tamaño (el aumento de tamaño de una lesión menor de dos centímetros hasta medir entre 2 y 4 significa un cambio en el estadio clínico del I al II, y reduce en un tercio las posibilidades de supervivencia a los cinco años; también las tasas de supervivencia a los cinco años son más de cuatro veces superiores en los casos localizados que las de los que presentan metástasis a distancia).

Es preciso, por tanto, que los cánceres sean diagnosticados lo más precozmente posible, y por lo tanto serán más fácilmente curables. Sin embargo, los cánceres de la cavidad oral todavía, y a pesar de ser fácilmente diagnosticables, se presentan en las consultas muy avanzados. Es por eso que, como se ha dicho, a pesar de mejorar los tratamientos, no se observan incrementos en las tasas de supervivencia.

El carcinoma de cavidad oral se comporta como el resto de los cánceres del organismo. Sus células derivan de las propias células del epitelio. Las células cancerosas continúan su crecimiento; infiltran y destruyen los tejidos de alrededor y pueden metastatizar por vía linfática y/o hemática y provocar crecimientos tumorales secundarios, conocidos como metástasis, en otros órganos.

La mayoría de las lesiones de la cavidad oral son benignas, pero pueden presentar un aspecto que favorezca su confusión con procesos malignos. Los carcinomas orales pueden, sobre todo en los estadios precoces, aparecer como una pequeña e inocente área de induración, erosión, eritema o queratosis. Estos carcinomas permanecen asintomáticos hasta que se ulceran. Por esta variabilidad de signos en los carcinomas orales se precisa tener un excelente juicio clínico y amplia experiencia para no provocar errores diagnósticos.

Como ya se ha demostrado en diversas ocasiones y se ratificó en la European Conference on Dentists and Cancer Prevention celebrada en Copenhague en junio de 1990, los dentistas juegan un importante papel en el diagnóstico precoz y la prevención del cáncer, lo que algunos autores consideran "prevención secundaria". El Instituto Oncológico de San Sebastián se encuentra realizando desde el año 1994 una campaña de prevención del cáncer de cavidad oral en colaboración con las consultas de estomatología del País Vasco, principalmente de Guipúzcoa. Realizamos todas las consultas de apoyo que se consideren oportunas, sin trámites administrativos, sin coste y en el menor tiempo posible. Se ha confeccionado una hoja para rellenar una serie de cuestiones referidas a los pacientes, que se introduce en una base de datos informatizada. Con ésta y un programa estadístico se estudian los efectos sobre el diagnóstico precoz de dichas exploraciones.

Desde el Instituto Oncológico de San Sebastián también nos gustaría colaborar con otros compañeros que quieran tomar parte en esta campaña, Facultativos que pasan consultas ambulatorias de áreas donde son especialmente frecuentes los pacientes de alto riesgo.

Además de las ventajas del diagnóstico precoz de las lesiones neoplásicas, una exploración de la cavidad oral permite detectar los casos portadores de lesiones premalignas. Las dos lesiones premalignas que mejor se conocen y están más definidas (están descritas desde la década de los 50) son las leucoplasias y, menos frecuentes pero más siniestras, las eritroplasias, las cuales son prácticamente todas displásicas o carcinomatosas. Estas lesiones pueden ser, en ocasiones, simultáneas. Tampoco hay que olvidar al liquen plano, cuya presencia aumenta el riesgo tanto en hombres como en mujeres. Y es obvio que si se conoce la presencia de estas lesiones premalignas se actúa sobre ellas, e incluso su control periódico se detectará precozmente cualquier cambio maligno.