Técnicas específicas
 
Tratamiento con láser CO2


El tratamiento con el láser carbónico o de CO2 tiene dos aplicaciones principales en nuestro Servicio. La extirpación o vaporización de lesiones, benignas, premalignas y malignas de la cavidad oral, y el tratamiento de lesiones laríngeas. Nadie discute la enorme utilidad del láser de CO2 para el tratamiento de esas lesiones de la boca. En el Instituto Oncológico de San Sebastián contamos con un láser de CO2 desde principios de los ochenta.

El tratamiento de los tumores laríngeos continúa siendo un tema de discusión. Se puede realizar mediante cirugía, parcial o total, por vía externa o endoscópica y radioterapia, sola o complementaria. Generalmente el tratamiento es la cirugía funcional o la radioterapia para los estadios precoces y la laringectomía total para los muy avanzados. La selección de una determinada terapéutica dependerá no sólo de la localización y extensión tumoral, sino de otros varios factores como son las condiciones generales del paciente, la experiencia y filosofía de tratamiento del equipo médico y la decisión del paciente.

A finales de la década de los 70 se comenzó a utilizar el láser de CO2 en la resección de los tumores laríngeos. Las indicaciones para la utilización del láser de CO2 para la resección de estos tumores están aumentando. La cirugía láser presenta unas claras ventajas frente a la cirugía convencional como son la escasa morbilidad, no es necesaria la traqueotomía, corta estancia de ingreso, bajo coste, etc. Aceptada la posibilidad de resección por microcirugía el principio básico será el mismo que exigimos a la cirugía a cielo abierto, es decir, la resección tumoral completa y en tejido sano.

Otra indicación importantísima de la cirugía láser es la repermeabilización de la luz aérea con resección de parte de los tumores excrecentes que la taponan, como alternativa a las traqueotomías y laringectomías de urgencia. La conservación de la voz y la supresión del traqueostoma son la justificación de las laringectomías conservadoras. El edema reaccional, sobre todo en la mucosa que reviste los aritenoides, es constante en todos los casos. Su disminución, y por lo tanto la repermeabilización laríngea, se realiza de manera espontánea y rápida en muchos casos, pero lenta e irregularmente en otros. La casi totalidad de los pacientes pueden ser decanulados dentro del primer mes. Sin embargo, la presencia de laringoestenosis intensa o de inmovilidad laríngea hacen imposible la decanulación. Actualmente con el empleo del láser de CO2 este problema es eliminable, aunque en ocasiones son necesarias varias sesiones para conseguir la repermeabilización e incluso la realización de resecciones más amplias cuando existe fijación de las cuerdas vocales. Como factores de mal pronóstico se mencionan: el retraso en el inicio del tratamiento (mayor de un año), la inmovilidad de la articulación cricoaritenoidea, la administración de radioterapia y la infección postoperatoria.